Tarareaba Silvia mientras preparaba su atuendo mas sexy
Habian transcurrido varios meses desde su "descubrimiento"...?
-Se que esta mal, pero no pude resistir, esos SMS me volvían loca, justo a la hora en que estaba conmigo .... decìa intentando justificarse a si misma..
por que?
por que?
Entre lágrimas que pujaban por salir........... aunque ella se resistiera, la imàgen de cada letra
"te penso",
"te penso",
" amore" se iba dibujando claramente en su mente
Las apartó bruscamente... como si pudiera!
Luciano habia jurado mirandola a los ojos que no habìa sido "la otra"
pero mintió
descaradamente
descarnadamente
Lo sintiò con sus ojos,
con su cuerpo
con su piel mimada la noche anterior
-Te doy otra oportunidad.... se oyò decir a lo lejos, envuelta en una pesadilla sin fin
-no tenes nada que contarme?
Recordó cuanto le doliò la traiciòn,
No le importaba un mero intercambio de fluìdos, no estaba segura de que eso hubiera sucedido
La mentira la torturaba hasta hacerla pequeñita ....casi invisible
Revoleò el celular, le gritó verdades hasta ahora escondidas
Lo empujó hacia la puerta, le arrancò el llavero de un zarpazo
Finalmente...Luciano se fue
Silvia se arrodilló implorando al cielo que no fuera verdad, deseando que sus ojos no hubieran leìdo jamás lo que leyeron,
despertar de ese mal sueño
Comenzo a llorar, a gritar, a desmoronarse poco a poco,
Luciano desde la ventana pedia...suplicaba
-no quiero dejarte asi!……
...fue el final de un domingo de invierno, crudo, cruel, patètico.
Con el correr de los meses, Luciano habia cambiado totalmente, hasta semejar otra persona..
tarde tal vez..?
tarde tal vez..?
Todos los "te amo" que escuchaba, no lograban hacer que olvidara aquel domingo.
-¿Acaso importa pensar que habrá un mañana cuando ambos sabemos que solo tenemos esta noche? balbuceò timidamente Luciano
-Hace calor aquí...fue el ùnico comentario de Silvia
-Hará mas calor, lo sabes tan bién como yo pero juegas a no darte cuenta que te estoy haciendo el amor con los ojos!
Sivia esbozó una seudo sonrisa mientras buscaba un cigarrillo.
Lo miró, con sus grandes ojos marrones, oscuros como la noche que los rodeaba.
-A veces pienso que eres mágica, pero esta noche, nuestra noche final, creo que debo redefinirte ...
en tus palabras
en tus palabras
lo que dices
lo que callas...dijo Luciano buscando tambien un cigarrillo
Silvia se acercò ofreciedole fuego.
Se inclinó, sus pechos casi al descubierto, mientras la luz de la llama iluminaba su rostro.
- Sòlo tù eres mi dueña
-Me ha traido hasta ti el deseo, no mi corazòn.... cantò Silvia
parafraseando un tema de Sabina que solìan escuchar juntos
-Sabes que para nosotros no hay un mañana.... recalcòuna vez mas
Luciano sonriò
-Tenés razón .......mientras descorchaba una botella de vino
Silvia se balanceò, sabìa que lo enloquecìa y se acomodó en uno de los sillones sin decir nada.
A lo lejos se escuchaba la voz de Merche... "Cuidado al confiar"...
-Muchas veces pensé en este momento – dijo Silvia interrumpiendo sus pensamientos
-Pensaste en que todo acabaría así? Con un vino y un cigarrillo? replicò Luciano
Sin darse cuenta Silvia rompiò en una sonora carcajada.
Aun esta noche, aun cuando los minutos se hacìan tan valiosos por que eran escasos, Silvia se sientiò fuerte.
Aun así intentarìa demostrar que ella dominaba la situación, la que hacìa mucho tiempo fue dominio absoluto de Luciano.....
- Yo haría lo mismo, comentò Luciano al pasar.... si no fuera por que en este momento, cuando estoy a punto de decirte adiós para siempre, no puedo dejar de sentir que estoy atrapado mas que nunca en tus manos.
De repente Silvia se puso de pie
Caminó hacia Luciano
Lentamente
Como una gacela
Como si flotara
-Esta noche será la ultima – repitiò intentando convercerse
mientras.... saboreaba el placer de la venganza que tenìa en mente
mientras.... saboreaba el placer de la venganza que tenìa en mente
-Esta noche será la ultima – prometiò Luciano
Silvia levantò los brazos colocandolos detrás del cuello de Luciano.
Se incorporó asombrado
Sus maravillosas manos se apoderaron de la cintura de Silvia, a traves del vestido podìa sentir su sexo, caliente, humedo, desnudo...
Sus maravillosas manos se apoderaron de la cintura de Silvia, a traves del vestido podìa sentir su sexo, caliente, humedo, desnudo...
-Esta será la última noche – repitiò mecanicamente Silvia
Comenzó a besarlo.
Luciano la levantò colocandola sobre su miembro, erguido cual mastil de algùna lejana embarcaciòn perdida.
Mimo su cuerpo, mientras sentía sus labios, su lengua ágil buscandolo
-Joder! quiero detener el tiempo! escuchó la voz ronca de Luciano
-Te quiero mas cerca ...gimiò Silvia...mi querido amante.
-Que nos pasó ?– preguntó Luciano separándose apenas unos centímetros de su boca
-Nos ganó la vida – le respondio Silvia sabiendo muy bien que es lo que le estaba diciendo
-Que esta noche sea eterna entonces – dijo Luciano
Adivinó sus senos hermosos y firmes, sus pezones erguidos, aguardandolo
La llevó hasta la cama donde tantas veces se amaron.
No podìa dejar de mirarla a los ojos
- Quisiera perder la mortalidad de mi alma ante esos ojos llenos de pasión .. le susurró al oìdo
-Será esta la última vez. ¿Lo sabes no es asi? Dime que lo sabes por que si no ... es mejor que te vayas....dijo Silvia mientras se enroscaba en sensaciones encontradas
-¿Queres que me vaya?
-No
-Entonces esta será la ultima vez!
La besó como si no importara nada mas en el mundo.
Sus labios, sus mejillas, su mentón, su cuello.
Sus labios, sus mejillas, su mentón, su cuello.
Cada milimetro de su piel
Silvia se perdìa en laberintos circulares
Comenzaron a jadear
cada vez mas
Como una coreografía mil veces ensayada, sus manos buscaban, arañaban, rasguñaban, penetraban, percibìan, exploraban...........
-Me miras como si fuera la primera vez que estuviera desnuda ante ti
Luciano no respondiò
Se inclinó y lamió su estomago, besó su ombligo, bajó hacia su pelvis.
Buscó sus pezones y los frotó con suavidad.
Silvia emitiò apenas un gemido
La boca llegó a sus senos
El gemido de Silvia se transformò en quejido
Besó sus pezones....delicada y amorosamente
-Quiero que me penetres...suplicó Silvia
Pero antes....dejame!
Se inclinó sobre el pene erecto comenzando una sinfonìa de placeres sin tiempo, sin limites
lo besó
lo acarició
jugó
excitandolo como ella sabìa...como él lo deseaba
-Ahora ! gritò Sivia salvajemente
- No te muevas por favor, no te muevas, arremete, penetra, termina, derramate sobre mi
-Ahi la tienes puta!
(vistete de putita corazón que estoy malito...Otra vez Sabina)
Esta noche, la última noche, recién empieza...
pero esa....
es otra historia...









