El silencio del ayer murmuraba pasión, amor, unión
Ahora todo se ha revertido yéndose hacia un oscuro abismo, el cual desconozco
No soy yo la que está cayendo, quien está cayendo es el olvido para así dejar atrás los recuerdos de lo mejor que hubo en una vida
Ahora no se trata de mí, pero algo todavía me hiere al ser parte de ti,
sin querer pero queriendo serlo,
al yo ser una cautiva, una cautiva más…
Ahora quiero que no me duela, y en verdad ya no me duele como antes, ahora simplemente, reina el silencio tan insufrible como inquebrantable...
El aquí y el ahora es simplemente incómodo y lo es tanto que en mis entrañas se siente un dolor acongojado que me hace estremecer tal vez pensando lo mejor, porque creo que lo peor ya ha pasado y por eso estoy más tranquila.
La voz no está quebrada, se fue por la propia garganta desgarrando la carne y tragando sangre, mi misma sangre y duele....mucho
Ahora no puedo hablar y sólo consumo frases secas sin ningún sentido pero sé que ahí deben de seguir.
Me destroza el ver las letras, las páginas escritas desde hace muchos años y ver que nunca llegaré de nuevo a dónde estaba, incluso a dónde nunca he estado ...pero donde alguna vez renacerè!
Miedo, angustia, y soledad, son mis fieles acompañantes y sus hijos que me atormentan al paso del compás del reloj que va marcando mi tiempo sin dejarme un sólo segundo de paz.
Me consume por momentos...... insoportables
esta sensación que ya no quiero más
Y muchas veces te he necesitado,
pero ya no te necesitaré,
me he alejado
y aunque me hayas necesitado a tragos para beberme,
aunque me hayas regalado lo mejor que he tenido
ahora veo que sólo fue por un momento y no quiero más de lo mismo,
como muchas cosas más te quedarás en dónde debes de estar,
sin mi,
ya no quiero que me construyas ese abismo en dónde podamos vivir para siempre
cayendo en espirales,
todo eso ha quedado en ilusión,
en un sueño, porque lo sabemos, así fue nuestra vida, siempre lo ha sido…
Onírica....
Te dije que cierres la puerta!
Por que no lo has hecho?
Por que no te has ido?
Por que lloras?
Por que te acercas?
Por que me abrazas?
Por que me miras como si me vieras por primera vez?
Tuve que recorrer un largo camino para apartarme de los dobles mensajes; es mi responsabilidad apartarme de lo que me hace mal.
Es mi responsabilidad defenderme de los que me hacen daño.
Es mi responsabilidad hacerme cargo de lo que me pasa y saber mi cuota de participación en los hechos.
Tengo que darme cuenta de la influencia que tiene cada cosa que hago.
Para que las cosas que me pasan me pasen, yo tengo que hacer lo que hago.
Y no digo que pueda manejar todo lo que me pasa, sino que soy responsable de lo que me pasa, porque en algo, aunque sea pequeño, he colaborado para que suceda.
Yo no puedo controlar la actitud de todos a mi alrededor, pero puedo controlar la mia.
Puedo actuar libremente.
Tendré que decidir que hago.
Con mis limitaciones, con mis miserias, con mis ignorancias, con todo lo que se y aprendí, con todo eso, tendré que decidir cual es la mejor manera de actuar y tendré que actuar de esa manera.
Tendré que quererme tanto como para privilegiarme y saber que esta es mi decisión.
Teniendo el coraje de actuar como mi consciencia me dicta y de pagar el precio.
No me quedaré dependiendo de vos y no trataré de que dependas de mi.
No intentaré que me necesites.
No me conformaré con que me quieras, o no.
Y en todo caso, si vos no me querés, no te angusties por mi, porque siempre habra alguien capaz de quererme.
Siempre puedo vivir sin el otro, SIEMPRE, y hay dos personas que deberían saberlo: yo y el otro.
Es horrible que alguien piense que yo no puedo vivir sin el y crea que si decide irse yo me muero.
Me encantaría que la gente que yo quiero me quiera; pero si esa gente no me quiere, me encantaría que me lo diga y se vaya.
Porque no quiero estar al lado de quien no quiere estar conmigo.
Tendré que ser libre aunque a vos no te guste.
Y si no vas a quererme, así como soy;
Y si te vas a ir de mi lado, así como soy;
Y si en la noche mas larga y mas fría del invierno me vas a dejar sola y te vas a ir:
Cerrá la puerta ¿viste? porque entra viento.
Cerrá la puerta....
Cerrá la puerta porque yo me quedo y hace frío....
Y esta va a ser mi ultima decisión.
Un poco de Bucay.... un poco de Rolòn... y un poco de mi...
-Buenas tardes - me respondió una voz asexuada proveniente de una mujer muy arrugada, que estaba concentrada en una hoja que leía con detenimiento. Ni siquiera levantó la vista para ver quien le hablaba.
-Mire, señora, yo vengo por… - no pude seguir hablando porque sin mirarme me dijo con voz imperativamente desagradable:
-No se da cuenta que estoy ocupada? Espere a que la pueda atender.
-Pero… - repliqué – me están esperando y no estoy llegando con mucha antelación.
-Sh! – fue su única respuesta.
Miré hacia todos lados y vi no lejos de allí unas sillas. Me estaba encaminando para sentarme cuando esa voz dijo:
-Adónde cree que va? No le dije que se fuera, sino que me esperara.
-Me voy a sentar hasta que usted pueda atenderme – contesté.
-Sabe que es lo que no soporto de la gente? – preguntó y respondió seguidamente – Que crean que porque estoy de este lado del mostrador debo dejar todo de lado para atenderlos. Como si me pagaran semejante sueldo por ello!
-Sin ánimo de discutir, señora, si está de ese lado del mostrador es para atender a la gente y no para leer o hacer otra cosa – contesté. Mi voz debe haber sido muy firme porque levantó la vista y clavó sus ojos en los míos para contestarme:
-Ah! Ahora resulta que usted es más importante para mí que lo que estoy leyendo? Quién se cree Ud. que es?
-Lo mismo le iba a preguntar yo a usted, porque pareciera que cree ser algo así como el ombligo del mundo – respondí. Y agregué: - Quien yo sea o deje de ser es algo que a usted no le incumbe, señora. Solamente debe tomarme los datos e indicarme hacia donde me debo dirigir. Ése es su trabajo. Si considera que no recibe la paga que merece, convérselo con quien corresponda. No se desquite con los que, lamentablemente, tenemos que pasar por aquí y recibir su amable atención – Esta vez mi voz no solamente expresaba firmeza, sino también sorna. Y las últimas palabras las pronuncié con una sonrisa irónica.
-Claro! – dijo casi gritando – Ahora debo recibir retos de desconocidos porque les parece que no soy amable. Si ya la veo a usted golpeando la puerta del jefe para quejarse.
-No es mi estilo quejarme a los superiores – contesté - Pero si eso es lo que usted quiere que haga, indíqueme dónde está esa oficina. Siempre hay una primera vez.
-Me quiere decir que va a seguir mis instrucciones?
-Sus indicaciones, que no es lo mismo. Usted no debe darme directivas, señora – le recordé.
Se hizo un silencio que me pareció eterno. La mujer, que tenía la cabeza gacha, se llevó una mano al cabello y sacó un broche con el que lo tenía recogido. Sacudió entonces la cabeza y una increíble melena comenzó a girar hacia un lado y hacia otro. Levantó la cara y ese rostro arrugado había desaparecido. En su lugar había una cara fresca, de cutis terso, de mujer joven y bien cuidada.
Salvo un Oh! de sorpresa no pude decir nada. Sencillamente, enmudecí.
-Qué le pasa, querida? – preguntó con dulce voz – Le comieron la lengua los ratones? – Y lanzó una estruendosa carcajada.
-Yo… qué pasó? Cómo hizo? Qué clase de truco es éste? – pregunté sin demasiadas agallas, reconozco. Tampoco creo que quisiera que me diese las respuestas, pero igualmente tuve la necesidad de decir algo.
-No todo es lo que parece, encantadora joven – dijo – Le responderé que tiene razón en lo que me dijo al principio: Si estoy de este lado del mostrador es para atender con amabilidad y cortesía a quienes vienen y derivarlos adonde deben ir.
-…
-Ya sé lo que le ocurre – dijo con voz risueña – Cree que esa señora mayor bastante arrugada hizo un truco de magia y yo la reemplacé al instante, o que yo soy esa señora mayor y me rejuvenecí soltando mi cabello. No es así?
-Ajá – fue lo único que pude pronunciar.
-Pues nada de eso, míreme atentamente. No despegue los ojos de mi cara. – Cerró los ojos con fuerza y su cabello pasó a ser corto y enrulado; giró la cabeza hacia la izquierda y su cabello pasó a ser negro y lacio y su femenina cara se convirtió en la de un joven; repitió la acción pero hacia la derecha y su cabello encaneció y su cara era la de un señor maduro.
-Oh! – repetí – Debo estar alucinando… creo… no sé…
-Va a seguir mis instrucciones o prefiere indicaciones? – preguntó – Como usted bien recalcó, son dos cosas diferentes.
-Creo que prefiero las instrucciones, señor…a?
-Muy buena respuesta. Excelente elección – dijo.
-Gracias – contesté observando como este canoso hombre volvía la cabeza hacia el centro, la bajaba, se llevaba las manos a la nuca. Cuando levantó la cara nuevamente era la señora que me había atendido al principio.
-Somos de vuelta quienes somos, quienes debemos ser. Usted y yo, Amanda.
-Cómo sabe mi nombre? – pregunté.
-Porque sabía que debía usted pasar por aquí – contestó – Y mi función, mi trabajo si quiere llamarlo así, es disuadirla.
-Por qué? – pregunté.
-Porque usted estaba decidida cuando llegó pero sé que ahora no piensa igual. Todo este pequeño show que hice fue en su honor. Preferí darle tiempo simulando leer, para que pensase, se irritase, experimentase enojo, frustración, sorpresa, miedo y finalmente estuviese dispuesta a escuchar. No puede negar que lo logré.
-Lo logró – confirmé – Pero eso no hizo que cambiasen las circunstancias ni mis intenciones. Vine donde debía y debo cumplir mi objetivo.
-No es así. Necesita pensarlo un poco más?
-No – respondí.
-Bien. Si no podemos seguir dialogando le informo que no pasará mucho tiempo antes de que usted esté aquí, donde estoy yo en este momento. Porque éste es un puesto hereditario. Cada uno de los que nos suicidamos somos reemplazados por el próximo que está dispuesto a renunciar a la vida. Digamos que nos consolamos con las miserias de los otros y nunca se nos permite olvidar que destrozamos otras vidas con el dolor eterno. Vaya por ese pasillo y entre por la puerta que quiera. El resultado es el mismo. Adieu.
No quiero compromisos, dijiste apenas nos conocimos.
Acepte y firmé ese contrato.....
No te enamores, me repetias cada semana, cada mes....
Enterre mi corazon en el oceano mas profundo, amordace mi boca, luche ferozmente contra mis cinco sentidos.
Para inmunizarme por completo,me vacune contra el AMOR, tantas y tantas veces hasta que me convenci a mi misma de que solo eras una aparicion, producto de mi afiebrada imaginacion.
Una noche de diciembre, la pasion se derramo sobre nuestros sexos
No se como llegue hasta aqui...confesaste sin mirarme...
Un silencio impensado se instalo entre las sabanas....
Es que tienes una manera de entrar en mi vida.....
Callaba mi boca....
Has llegado hasta lo mas profundo de mi ser.....
Callaba.....
Creo que me voy a quedar.... contigo....susurraste al vacio
Sumergida en una maravillosa embriaguez... ya no pude callar.
Sedienta de besos, hambrienta de lujuria, me arranque la mordaza, abri el corazon guardado, me transforme en tigresa en celo...
Y en un instante eterno,bebi de tu cuerpo el placer que mis cinco sentidos, liberados al fin, me autorizaban a gritar....
En un par de parrafos, dibuje nuestra historia.
"Concavo y convexo, asi es nuestro amor en el sexo...."canta Roberto Carlos...
El deseo , intacto, sublime, narcotizante, una danza que se adueña de nuestra cordura, nos atrapa mas, cada dia mas....
Y yo me pregunto, quien de los dos enmascaro, amordazo y escondio sus cinco sentidos...
.....escrito en una tardecita del mes de febrero a cuatro años de habernos reconocido....
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La sorda lucha entre quienes quieren imponer su opinión y quienes desean expresarla habrá de terminar, tal vez, cuando todos nos animemos a decir lo que queramos.
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